La filosofía y proceso de inversión del Plan de Pensiones de Bolsa Global, SMART Bolsa Mundial PP, bebe de décadas de estudio, experiencia y en última instancia constatación empírica.  Se sustenta sobre tres pilares que se resumen así:

1. El mundo crece, aunque a veces nos parezca increíble a la luz de tantos conflictos e incertidumbres, y lo hace tanto en el medio y largo plazo como en el corto plazo.  De hecho, desde que tenemos economías capitalistas modernas son muy pocos los años donde se registran decrecimientos o recesiones a nivel global.

Sin embargo, países o regiones concretas durante periodos determinados pueden experimentar etapas de bajo crecimiento o frecuentes recesiones e incluso depresiones o por el contrario de fuerte expansión.  Ejemplos extremos en la última década los podemos encontrar en Venezuela (negativo) y en India (positivo).  Otros ejemplos más sutiles pueden ser en el mundo desarrollado los de Italia (negativo) y Estados Unidos (positivo).

La lección importante es que si estamos expuestos al mundo estaremos expuestos a una historia de crecimiento.  ¿Cuánto? Pues en números redondos y por término medio la historia de los últimos 150 años nos dice que alrededor de un 3% anual en términos reales.

2. La Renta Variable o la Bolsa es el activo de inversión líquido con mayor potencial de rentabilidad en el medio y largo plazo.  Ello es particularmente relevante cuando se compara con el otro gran tipo de activo financiero, los bonos o deuda.  En la deuda podemos incluir los depósitos bancarios que no son otra cosa en realidad que una especie de bonos a corto plazo (un año por ejemplo) donde prestamos nuestro dinero a la entidad financiera a cambio de un interés. La explicación sencilla de la diferencia a favor de las acciones es la siguiente:

En los bonos o deuda a cambio de financiar su emisor, sea este un Estado, una empresa o un banco se nos paga un tipo de interés normalmente fijo que se utiliza por estos para afrontar gastos o inversiones.  En el caso de la deuda privada (la emitida por empresas o bancos) se paga un interés MENOR que el que esperan obtener con las inversiones y negocios en los que ese dinero que les hemos prestado es empleado.

Por tanto, será mejor ser accionista de estas empresas ya que la rentabilidad obtenida será superior.  Es decir, será mejor estar invertido en acciones o lo que es lo mismo, en bolsa o renta variable.

Y.. ¿cuál es la rentabilidad esperada? Pues en números redondos y amplios la rentabilidad histórica media del beneficio que obtienen las empresas cotizadas en el mundo es del 5% anual.  Es lo que se denomina en inglés “earnings yield”.  Aproximadamente la mitad se paga en dividendos (los grandes índices de bolsa global tienen una rentabilidad por dividendo anual entre el 2 y 3%) y el resto se retiene.  Si sumamos a dicha cifra el crecimiento del mundo y la inflación histórica (2-3%) llegamos al famoso 7-8% de rentabilidad anual esperada de consenso que quizás algunos lectores hayan visto en la profusa literatura financiera que existe al respecto.

Este guarismo si se cumpliera supone doblar la inversión en nueve años.  Si bien no hay seguridad que se obtendrá dicha rentabilidad al menos está basada en claras realidades y amplias series históricas.  La verdad es que no se puede disponer de mayor información o seguridad por muchos modelos sofisticados que se quieran elaborar.  La incertidumbre es parte de la vida y la economía.

3. Resulta prácticamente imposible para cualquier inversor mejorar en términos netos (descontados los gastos) la rentabilidad del índice que representa la bolsa mundial, el MSCI World NR (con Dividendos Reinvertidos).

A pesar de que (y al mismo tiempo probablemente por eso) existen miles de grandes equipos de inversores y gestores profesionales por todo el mundo invirtiendo en diferentes estrategias y estilos de renta variable, en el largo plazo y en última instancia, prácticamente todos se quedan por detrás.  En bastantes ocasiones muy por detrás, cercenando el potencial de rentabilidad de la bolsa mundial.


MSCI World – Un “miura” de los índices

En el enlace del blog para inversores profesionales pueden ampliar información sobre la dificultad para igualar o superar la rentabilidad de dicho índice en el largo plazo.

Aquellos que lo consiguen por ejemplo para plazos de diez años normalmente se detecta rápidamente que es porque han realizado grandes apuestas de algún tipo (geográficas, sectoriales, de estilo, etc.) y desgraciadamente ese pequeño grupo no será el que lo consiga en la siguiente década.

Al final se constata que estar invertido en un índice representativo como este con cerca de 2000 acciones diversificadas por todos los países y sectores industriales versus construir carteras de acciones seleccionadas en base a múltiples criterios y modelos entre las más de 45.000 disponibles en el mundo resulta casi siempre más conveniente.

Predictibilidad versus Aleatoriedad

Por supuesto a pesar de estas evidencias empíricas uno siempre puede desear encontrar los fondos o gestores que quizás lo pueden conseguir o subirse a la última moda, temática o estilo de inversión… o peor, intentarlo uno mismo directamente componiendo una cartera de acciones en base al último método o gurú que dice saber más y mejor.

Sin embargo, la mayor parte de inversores lo que buscan (o deberían buscar) es maximizar el potencial de las inversiones y en especial la predictibilidad de los resultados.  En el mar de incertidumbre que es el mundo, la economía y las inversiones la propuesta de replicar la rentabilidad del índice de índices bursátil (el MSCI World) se revela como quizás la más predecible.  Justamente ese es el objetivo del Plan de Pensiones, SMART Bolsa Mundial.  Objetivo que viene cumpliendo con disciplina germánica.

El método del SMART Bolsa Mundial

Los tres pilares del método están basados en décadas de experiencia profesional y evidencias empíricas en el sector de las inversiones bursátiles y son los siguientes:

1-Combina los mejores fondos de inversión especialistas de gestión activa con los ETFs más baratos y eficientes que buscan replicar índices.

¿Porqué no sólo ETFs si se trata de replicar un índice?  Por tres muy buenas razones:

A-Porque los ETFs se quedan por detrás de los índices de bolsa mundial ya que llevan aparejados unos gastos de gestión y de intermediación.  Si a ello sumamos los gastos (muy ajustados) del propio Plan de Pensiones la rentabilidad neta que obtiene el partícipe está condenada a ser menor que la del índice MSCI World NR, potencialmente del entorno del 1% anual o más.

B-Porque los ETFs – al ser instrumentos cotizados en bolsa, utilizar determinadas técnicas o ingenierías financieras de réplica y otras cuestiones operativas específicas como su gestión interna de los flujos de entrada y salida de dinero – llevan aparejados unos riesgos adicionales que si bien están bastante controlados no quedan a salvo de algún accidente por el camino.  En la bolsa como en la vida mejor evitar los fanatismos y ser equilibrados.

C-La diversificación es clave en la gestión de riesgos y la utilización exclusiva de ETFs significa incurrir en riesgos de concentración de emisor o gestoras que es mejor evitar.

A fecha actual existe evidencia empírica que en ciertas áreas geográficas (ex USA) es posible seleccionar algunos fondos de inversión de gestión activa especialistas con una probabilidad razonable de batir a sus índices respectivos y a los ETFs más eficientes de la categoría.  Para ello es fundamental realizar una diligencia debida y un buen análisis basado en criterios cualitativos como el que realiza FondosDirecto.  Básicamente consiste en huir de las rentabilidades pasadas que no tienen persistencia y por tanto valor predictivo y de forma sistemática buscar y puntuar criterios como la cultura y capacidades de la gestora (=la calidad de la fábrica de fondos), la experiencia y continuidad del equipo gestor o la gestión de riesgos entre otros.  Todos estos criterios cualitativos juntados con puntuaciones positivas son el caldo de cultivo en los que prosperan y se mantienen los buenos resultados.

2-Respeta en buena medida los pesos geográficos contenidos en el índice MSCI World y huye de grandes apuestas también en este apartado.  La evidencia empírica que sustenta este pilar es que no se encuentran inversores, sean estos reputados gestores, asignadores de activos o consultores que demuestren que aportan valor a la hora de recomendar la sobre ponderación o infra ponderación de determinados países, áreas geográficas o sectores.  Incluso apuestas que pueden parecer muy evidentes por su pasado reciente y perspectivas, como la tecnología en Estados Unidos o las infraestructuras en la India, en última instancia, sea por razones de exceso en las valoraciones o tiempos de entrada y salida o por lo que sea no es inusual que no terminen aportando rentabilidad extra.

3-Replica el índice en Euros, estando cubierto el riesgo dólar durante largos periodos de tiempo.

La razón principal es que los inversores de planes de pensiones en España hacen su vida principalmente en euros.  Por tanto mejor evitar el riesgo de un dólar que pueda entrar en un ciclo de depreciación que minore sensiblemente el potencial de nuestra rentabilidad proyectada.  Hay que tener en cuenta que más de la mitad del índice está compuesto por acciones denominadas en dólares.

Solamente cuando el dólar este en unos niveles de infra valoración extremos desde un punto de vista histórico respecto al Euro (y antes el ECU y el marco alemán) el Plan de Pensiones dejará de cubrir las inversiones en dólares de Estados Unidos.  Está es una de las muy pocas (y principal) decisión de gestión activa en la estrategia del SMART Bolsa Mundial y se espera que aporte bastante valor en el largo plazo.

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SMART Bolsa Mundial PP – Una propuesta inteligente